por su Alter Ego
Llueve y llueve, el olor a grama mojada inunda la habitación mientras gotas caen y el viento las azota contra la ventana. Mientras tanto un desolado individuo observa mientras está en su cama con sus piernas recogidas a lo que parece ser una danza de gotas moviéndose de un lado a otro aunque las que se estrellan contra su ventana no le dejan ver el espectáculo completo.
¿Qué hago aquí? - podría preguntarse este individuo, pero sabe lo que hace, hace nada, ni hace que hace algo para no engañarse a sí mismo, simplemente deja que el tiempo continúe como viene, pasando a ritmo constante sin preocuparle el resto.
Tal cuál reflejo, simple reflejo, de cualquier delirio al azar antes de empezar la madrugada.